Claves para un envejecimiento activo y saludable

Envejecimiento Activo

Últimamente está muy de moda el concepto de envejecimiento activo. ¿Pero qué significa realmente este concepto? ¿Es algo que podamos planificar personalmente?. Pues bien, la OMS (Organización Mundial de la Salud) lo define de la siguiente manera:

“El proceso de optimización de las oportunidades de salud, participación y seguridad con el fin de mejorar la calidad de vida a medida que las personas envejecen. El envejecimiento activo se aplica tanto a los individuos como a los grupos de población. Permite a las personas realizar su potencial de bienestar físico, social y mental a lo largo de todo su ciclo vital y participar en la sociedad de acuerdo con sus necesidades, deseos y capacidades, mientras que les proporciona protección, seguridad y cuidados adecuados cuando necesitan asistencia.”

En resumidas cuentas podemos decir que un envejecimiento activo y saludable se base en un conjunto de actividades, talleres y programas destinadas a personas mayores, las cuales les permiten mejorar las capacidades físicas y mentales de las personas de mayor edad, y a su vez les permite envejecer con salud.

El envejecimiento activo parte de la base de reconocer por encima de todo los derechos humanos de las personas mayores, así como los principios de independencia, participación, dignidad, asistencia y realización de sus propios deseos. Es decir, las personas mayores no son sujetos pasivos, sino activos, que tienen derecho a planificar su tiempo y encontrar oportunidades a la altura de sus necesidades y capacidades.

De hecho se han realizado varios estudios al respecto y varios documentos que son de acceso libre, como por ejemplo:

  • Libro Blanco del Envejecimiento Activo (IMSERSO). Analiza la situación real de las personas mayores de España y ofrece propuestas respecto a esta situación.  Descargue el documento

Por tanto, se trata de un envejecimiento saludable en tres niveles:

  1. Envejecimiento físico
  2. Envejecimiento mental
  3. Envejecimiento social

Envejecimiento activo y saludable a nivel físico

Con los años y el envejecimiento constante al que se ve sometido el ser humano, se produce un deterioro de su capacidad de regeneración. Si bien influyen algunos factores genéticos y/o del tipo de vida que uno ha llevado, esta degeneración física es inevitable.

Uno de los factores más importantes para determinar la capacidad funcional de una persona adulta es la movilidad. A medida que se deteriora el sistema osteomuscular aumentan los problemas de movilidad. Esto unido a la pérdida de fuerza muscular que también se adquiere con la edad, un metabolismo más lento y las posibles enfermedades que uno pueda llegar a tener, impiden a veces un buen funcionamiento físico.

En este ámbito cobra vital importancia la actividad física en las personas mayores, las cuales inciden directamente en una mejora de la capacidad funcional, emocional. Ahora bien, ¿qué tipo de ejercicio físico sería el más adecuado? No cabe duda de que esto depende de la forma física y el aguante de cada cual, pero hay algunas actividades sencillas que todos podemos hacer, como por ejemplo caminar.

Caminar es la forma de movimiento más natural, más del “día a día”, que llevan a cabo los seres humanos. Comienza muy pronto en la vida y continúa, para la mayoría, hasta el mismísimo final de ésta. Es una actividad común a todo el mundo, excepto en el caso de los discapacitados graves y de las personas muy débiles (Morris y Hardman 1997)

Caminar es una actividad que puede realizarse todo el año, es fácilmente repetible, refuerza a la persona misma, crea un hábito, y es la principal opción para aumentar la actividad física en la población sedentaria (Morris y Hardman 1997).

 

Envejecer activamente

Envejecer saludablemente a nivel mental

El deterioro que sufren los ancianos a nivel mental también se hace evidente en algunos casos, cómo la pérdida de memoria, o una mayor lentitud a la hora de establecer razonamientos. Es interesante también, como algunos investigadores mantienen que existe un vínculo causal entre el ejercicio físico y la salud mental (Envejecimiento Saludable, OMS, 1998)

La depresión y la ansiedad son a menudo los dos problemas emocionales más extendidos entre la población mayor. Según un estudio de la OMS (Brown 1990; Brannon & Feist 1992; Ojanen 1994; McAuley & Rudolph 1995), se ha encontrado una relación positiva entre la actividad y el ejercicio físico en cuando a la reducción de la depresión.

Según Brown (1990), la actividad física puede utilizarse para ayudar a prevenir o mitigar la depresión leve o moderada. Asimismo, parece que hay una relación entre un bajo nivel de actividad física y altos índices de depresión, pero no ha podido establecerse la conexión causal. O’Connor y otros (1993) sugieren que la actividad física puede reducir la depresión por medio de un mecanismo cognitivo más que social, lo que supondría que las personas mayores que pueden realizar independientemente actividades físicas en virtud de un programa de ejercicios, por ejemplo, verán cómo aumenta su autoestima y su confianza, lo que a su vez podría contribuir a reducir la depresión.

Lo mejor para combatir la depresión y ansiedad es salir a la calle, rodearse de personas queridas, amigos, familiares, vecinos. Pequeños paseos al aire libre, disfrutar de un buen libro, degustar un plato sabroso… Dar importancia a cada pequeño aspecto de nuestra vida.

Envejecer activamente a nivel social

A veces el colectivo de nuestros mayores puede llegarse a sentir aislado o incluso marginado, ya que la mayoría de actividades lúdicas y sociales giran mayormente en torno a la gente más joven. Para ello existe una responsabilidad social por parte de toda la sociedad y especialmente de los gobiernos locales, que se esfuerzan por establecer programas de envejecimiento activo en grupos.

Puedes contactar con los Centros de Día y los Centros de Mayores de tu localidad o Comunidad Autónoma. Hay cientos de programas y talleres para personas mayores acerca de envejecimiento activo y saludable, que fomentan la socialización y comunicación entre varios. Los viajes son otra excelente opción para socializar con otras personas.

Programas de envejecimiento activo y saludable en las Comunidades Autónomas

En cada Comunidad Autónoma tienes a tu disposición distintos programas de envejecimiento activo, orientados a mejorar la salud y calidad de vida de las personas a medida que envejecen, a la vez que permite envejecer de forma activa, participativa y saludablemente. Un buen punto de partida para informarse son los Centros de Mayores, que actúan en el ámbito local. Pregunta en tu Ayuntamiento o Centro de Mayores más próximo.

Por ejemplo en la Comunidad de Madrid, desde su propia página web, promocionan distintas actividades de ocio y tiempo libre sobre envejecimiento activo y saludable: rutas culturales, turismo y viajes, bibliotecas, actividades en centros de mayores, deportes, formación, participación y voluntariado. Además lleva a cabo actividades para dinamizar la vida cotidiana de los usuarios y usuarias de los centros residenciales y de día.

Recursos en la Red para envejecer activamente y con salud

Para mayor información sobre envejecimiento activo te sugerimos que consultes esta web especialmente dedicada a envejecer con salud:

http://envejecimientoenred.es 

En su web se definen como “una plataforma web colaborativa, un punto de encuentro ciencia-sociedad en torno al envejecimiento y las personas mayores. Un espacio para la interacción de los diferentes agentes interesados en este ámbito, heterogéneo y multidisciplinar”

También es de interés el documento “Vive el Envejecimiento Activo” (Fundación La Caixa), que puedes descargarte aquí, con un montón de ideas y juegos para mejorar tu memoria y salud mental.